El crepúsculo de las ideologías o “Pienso, luego delinco”
Publicado por Ruinas Humanas en 25 Enero, 2008
Parece ya un hecho que las ideologías y, como tal, todo lo que conllevan (dogmatismo, cosmovisión cerrada, adoctrinamiento, etc.) han muerto. Hoy día no se puede pretender realizar una ideología porque la realidad histórica cambia, evoluciona, y todo aquello que se pretenda aplicar, debe primordialmente estar basado en la realidad socio-cultural del momento. Se puede estudiar, analizar, entender, criticar… a las ideologías, rechazarlas o simpatizar con ellas, y lo mismo con los sistemas políticos que ha habido en el pasado, pero no se puede emular algo de ayer hoy, porque hoy no es ayer.
Las cuestiones metafísicas, y más aún las científicas u otros campos del estudio humano, no entran en este crepúsculo, pues son formas de conocimiento la mayoría de las veces no sujetos a subjetividad ninguna, puesto que no dependen del contexto histórico, es decir, no se convierten en inválidas por el propio pasar del tiempo y el cambio social, sino por su refutación. Éste crepúsculo se refiere sólo a las ideologías políticas.
Puede que alguien me responda (como yo mismo he hecho más de una vez) que una determinada ideología no era sólo política, sino que era una forma de ser, de comportarse, de entender la vida. No lo niego, es más, puede ser cierto, pero esa ideología llevaba un sistema político propuesto y unos dogmas establecidos, e independientemente de sus valores éticos o planteamientos filosóficos (que se pueden tener intemporalmente, sin compartir necesariamente la ideología que los reclamaba suyos), ese sistema político y esos dogmas no son aplicables hoy día, simplemente porque aquellos correspondían a un momento histórico, con su contexto, con sus peculiaridades, con sus problemas concretos… y hoy vivimos en otro distinto.
Dicho esto y antes de pasar a criticarme y llamarme apolítico, relativista o borrego, debo decir que con esto no apoyo el fin de las ideas y de los cambios (quien me conoce lo sabrá bien) al estilo fukuyamesco (que no es más que una estrategia para consolidar el pensamiento único en beneficio de la ideología -sí, ideología- dominante ahora tras la caída del Telón de Acero), sino todo lo contrario; el objeto de mi crítica, que tiene fuerte carga de experiencia personal, es la falta de adaptabilidad, transversalidad o extrapolación de los viejos esquemas (por ejemplo, el esquema ‘derecha-izquierda’, nacido en la Revolución Francesa). Es totalmente necesario y además recomendable, aunque sólo sea por mera cultura, el estudiar a intelectuales o políticos de épocas pasadas, e incluso podrán ejercer una influencia sobre nosotros, podremos compartir sus planteamientos, sus análisis. Pero lo que no podemos es aplicar para nuestros días terminología y planteamientos de otras épocas, porque no encaja, no se corresponde con la realidad, no procede. Llevar a cabo (o pretender hacerlo) un proyecto político-social con esas características sería comenzar un camino hacia el acantilado.
Algo que no encaja en las mentes cuadriculadas, dogmáticas, es que la mayoría de las ideologías (por no decir todas) tienen algo en lo que se puede estar de acuerdo, algo aprovechable, que puede abrirte los ojos para comprender el pasado y edificar el futuro; y que también, y ahora sí que sí: todas (y no sólo la mayoría) de las ideologías y, sobre todo, una vez llevadas a la práctica, cuando se convierten en “la-ideología-que-sea realmente existente”, tienen aspectos reprobables, que podrían estar mejor o peor en su momento histórico, pero que hoy no tienen cabida para el futuro, y que son precisamente la causa de la crisis de las ideologías comenzada ya en las décadas finales del siglo pasado. Esto abrió la llamada postmodernidad y fue desembocando en el pensamiento débil (en el campo filosófico) y en el único (en el campo político), en el relativismo, en el conformismo social, en una economía centrada únicamente en el consumo y cierto eclecticismo o sincretismo totalmente “descafeinados” que en política se traduce, por ejemplo, en un socialismo (al menos el oficial o mayoritario) que no es tal o, peor aún, en el denominado centro político que parece un ente abstracto de tecnócratas desideologizados o, yendo más allá, despolitizados, y cuyo discurso apenas sale del babilismo, pues se ha aceptado un sistema político-económico ya establecido y nadie puede plantearse el mínimo cambio en sus bases fundamentales, algo que no interesa a las oligarquías (y parece que tampoco mucho al pueblo, todo hay que decirlo); a ellas siempre les ha interesado que la gente se molestara lo menos posible por pensar, y hoy parece que no van a ser menos; hemos pasado del pan y circo, al pan y fútbol, y toros, y tiendas, y marujeo, y moda, y… Hoy la Política como teoría y como actividad organizativa del ser humano, algo que apasionaba en otros tiempos, ha pasado a ser algo vulgar y hueco que apenas produce interés o ilusiones. Citando a Antonio García-Trevijano, hay una confianza ciega en el consenso de la clase política y una desconfianza hacia la libertad ciudadana. Por tanto, son aquellos que pretenden mantener los errores del mundo actual, los primeros en apoyar este fin de las ideologías, que lo ven como un logro. Yo, he ahí la diferencia, lo veo como un fracaso.






































A-ha » El crepúsculo de las ideologías o “Pienso, luego delinco” escribió
[...] Here’s another interesting post I read today by Ruinas Humanas [...]
Angel escribió
Estoy absolutamente de acuerdo contigo, “Ruinas Humanas”. Las ideas políticas, como todo en éste mundo, deberían haber evolucionado con los tiempos, pero han sido bloqueadas dejándolas en lo que había en la 1ª mitad del pasado siglo. Al aplicar dichas ideas al mundo actual dejan enormes vacios para los que la política ya no tiene respuestas. Esto es justamente lo que el sistema quiere, no tener oposición intelectual, y así nos intentan decir que las generaciones actuales están mucho más preparadas que las anteriores (ver el artículo en este mismo blog de Arturo Pérez Reverte), que es un mundo de oportunidades cuando esas oportunidades son las que el propio sistema te ofrece como si fueran las únicas. La izquierda, por otro lado, está absolutamente anclada en el siglo XX, equivocándose de medios, objetivos, iconos propios e incluso de contrarios, con lo que está totalmente marginada (evolución de Izquierda Unida desde los 80 hasta ahora), y las 2 opciones que están en la mayoría de los paises occidentales sólo son un cambio en el color de la chaqueta para hacernos creer que la gente todavía tiene algo que decir. Entiendo que la gente esté desilusionada y asqueada, pero espero que, al igual que en los años 60 en occidente (salvo España) nazca un movimiento que ilusione y nos haga despertar de este maldito letargo, pero hoy por hoy, no hay opciones políticas que representen una alternativa a dicho sistema.
Diego Urioste escribió
Edición de Ruinas Humanas para evitar malentendidos: este comentario no va dirigido a mi, en sus primeras líneas Diego especifica que es una respuesta a otro blog pero que la pone aquí porque a mi me interesa.
Sé que este no es el lugar, pero dado que mi comentario está pendiente de aprobar, te dejo mi respuesta al “artículo” del de la IquierdaHispánica:
“Es más, el fascismo es enemigo acérrimo de la izquierda hispánica, debido a su irracionalismo metafísico, su espiritualismo, su idealismo y su noción de España como ente abstracto praeterracional.”
Según el autor de este blog, autores como Sorel serían enemigos acérrimos de la izquierda hispánica, así como otros tantos autores marxistas o critico-marxistas que han apelado al espiritualismo, han evocado a la elevación de valores no materialistas o han defendido algún tipo de trascendencia.
Es imposible que Usted sea marxista, ni ortodoxo ni heterodoxo, basta con leerle. Este mismo “artículo” es completamente visceral, nada racional y por supuesto no cumple con ningún precepto dialéctico, todo lo contrario. Los “argumentos” son del mismo tipo que los del facherio nacional, repleto de tópicos sin resolver (fruto del irracionalismo) ni argumentar, basados en un punto de vista subjetivo y subjetivista del autor.
Por cierto, Usted dice ser “patriótico” aunque estoy seguro que quiso decir “nacionalista” ¿O acaso va a evocar un sentimiento pre-revolucionario, místico, irracional, romántico y tradicional? Para colmo indirectamente estaría Usted hablando de “patriotismo de la ciudadanía”, incurriendo en un error dialéctico insuperable.
Usted habla de fascismo ¿ha leído acerca de ello? ¿ha estudiado la síntesis sindical post-soreliana? ¿ha analizado la construcción solidarista de la patria para equilibrar el empuje de la nación política? No me conteste, seguro que no.
Usted mete en el fascismo todo, de forma prejuiciosa, del mismo modo que los fachas y derechosos meten en la izquierda a todo tipo de movimientos sobradamente anti-izquierdistas. Usted, al igual que los otros, se basa en etiquetas e identificaciones de bajo nivel científico-político. Porque Usted, como los fachas, es irracional.
Lo mismo le podría decir sobre sus “análisis” sobre el tercerismo y demás. Usted no escribe con la cabeza, ni desde ella. Usted escribe con el ombligo, desde las entrañas. Y como buen antimarxista que es Usted en la práctica, en vez de desmenuzar y construir una crítica, simplemente rebuzna de forma categórica sus cuatro valores (que no ideas) en este texto.
Invito a todos los que leen esta bitácora a hacer lo que les de la real gana, sean marxistas, fascistas, de centro, de derechas o anarquistas. La libertad, sobre todo de aprendizaje y de lectura, es un bien sagrado que ningún sacristán internetero os puede ni debe quitar. Leed, comentad, documentaos, argumentad y criticad libremente, pues libre debe ser el pensamiento antes de dirigir su rumbo, político o no.
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Debería haber añadido una pregunta simple ¿Qué es hispánico y qué significación marxista tiene el término? Pero sería demasiado.
Un saludo,
Diego
Ruinas Humanas escribió
Vaya, haces bien en ponerlo pues tu respuesta me reafirma en mi posición. Totalmente de acuerdo. Y permíteme que copie un párrafo de tu comentario para hacer énfasis en él: “Invito a todos los que leen esta bitácora a hacer lo que les de la real gana, sean marxistas, fascistas, de centro, de derechas o anarquistas. La libertad, sobre todo de aprendizaje y de lectura, es un bien sagrado que ningún sacristán internetero os puede ni debe quitar. Leed, comentad, documentaos, argumentad y criticad libremente, pues libre debe ser el pensamiento antes de dirigir su rumbo, político o no.”
Así debe ser, gracias.
Ruinas Humanas escribió
Efectivamente Angel, como dices: “espero que, al igual que en los años 60 en occidente (salvo España) nazca un movimiento que ilusione y nos haga despertar de este maldito letargo, pero hoy por hoy, no hay opciones políticas que representen una alternativa a dicho sistema”. Y por eso, me abstendré en las elecciones, al igual que la última (y primera) vez que pude votar.
Lino escribió
Este es uno de los mejores articulos que he leido, que intenta explicar la crisis política que estámos viviendo.
Enhorabuena y saludos
Ruinas Humanas escribió
Muchas gracias.
kArLa escribió
me da mucho gusto saber q haya personas que piensen asi y se digan las cosas tal y cual son.
victoria escribió
Estoy de acuerdo con lo que dices ruinas humanas ( haces un planteamiento usando el materialismo histórico, no?) aunque leer tu articulo me hace deprimir ya que, en este mundo si hay una ideología la ideología de lo “Light” ,de lo fácil, de aceptar lo que te imponen y lo que te depara el destino, sin hacer un solo, pensamiento critico (es demasiado esfuerzo) yo a mis 16 años veo a mis compañeros de colegio pensando solo en como harán en comprarse el siguiente mp3 que salga al mercado, y no hay nada más en las cabezas de la mayoría; leyendo tu articulo me vino a la cabeza un viejo tango muy conocido , cambalache:
Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé…
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Han nacido y muerto ideologías pero la letra de Discépolo escrita en 1934 ( y censurada por todas las dictaduras )sigue siendo vigente,
Muchas gracias por el artículo; sigan así.
Saludos desde Bs. As.
Ruinas Humanas escribió
Gracias por tu comentario Victoria.
A la hora de escribirlo no intenté hacerlo bajo una perspectiva prefijada, el único método fue escribir lo que estaba pensando. Aún así, sí parece evidente la relación con el sentido que el materialismo histórico pretende transmitir a la hora de realizar análisis.
Es normal que el artículo deprima, pues es es más que una denuncia del deprimente estado en el que se encuentra el pensamiento humano. A mis 16 años (ayer, prácticamente) sentía lo mismo que tú.
No conocía ese tango, pero he buscado la letra y está muy bien.
“La perversión de los ideales 1″, por José Vidal-Beneyto « Ruinas Humanas escribió
[...] de los ideales. Un título que me recordó (salvando las diferencias, por supuesto) a un texto que publiqué aquí hace un tiempo muy relacionado temáticamente. Naturalmente no los suscribo al cien por cien, pero mis [...]