Publicado por Ruinas Humanas en 7 Febrero, 2008
Esta entrada fue publicada el 7 Febrero, 2008 en 7:29 pm y está archivado en Filosofía y religión.
Etiquetado: filosofía, gustavo bueno, profecía, religión, televisión, tribunal, vídeo.
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8 Febrero, 2008 en 5:24 pm
Que gusto da siempre escuchar a D. Gustavo Bueno.
Efectivamente, los debates de ahora no son debates, se tiende sobre todo a la descalificación del otro, pero no hay debates sobre las ideas, quizás porque no las tengan, quizás porque en el fondo no haya tanta distancia entre unos y otros, quizás……….
8 Febrero, 2008 en 7:58 pm
Para mí es más de lo mismo. Gustavo Bueno opina lo que todos los marxistas “historia atea de las religiones” de Kryvelev. O sea lo que alguien que no sabe que es un yacimiento arqueológico se imagina como tuvieron que ser las religiones antiguas para poder encajarlo en el materialismo dialéctico. Por supuesto cualquier parecido con lo que se estudia en los departamentos de CIENCIAS de la antiguedad es pura coincidencia.
Dice Bueno que la filosofia no es una cienca. ¡Solo faltaba! aunque para Lenin y otros la filosofia está muy por encima. Lo dicho si en las aulas de teología se enseñase química orgánica y en las de filosofía, bioquímica; se daría un gran paso para quitarse de enmedio un montón de charlatanes. Los sofistas de ayer son los filósofos de hoy. ¡Parásitos!
9 Febrero, 2008 en 12:38 pm
Hombre yo nunca me he considerado ateo. Me consideré católico en su tiempo pero básicamente por inercia, no por sentir fe ni nada de eso; últimamente me he venido considerando agnóstico, pues esta postura me ha parecido la más adecuada, en el sentido de que no puedo pronunciarme sobre aquello que desconozco, pero sin caer en la apatía de negarle a lo que hoy es incognoscible cualquier importancia. Realmente si alguien me pregunta ¿crees que existe un dios?, o pienso que no, o pienso que no lo sé. No sé si el pensar lo segundo es un exceso de prudencia o es realmente lo inteligente.
9 Febrero, 2008 en 1:00 pm
Quizás atendiendo a lo que dijeron otros se entienda mejor lo que quiero decir.
Bertrand Russell escribió que es un agnóstico en el sentido filosófico de que él no puede creer la verdad de la existencia o no existencia de Dios, pero que la manera más clara de presentarse ante una audiencia no filosófica sería como ateo.
Thomas Henry Huxley (el abuelo de Aldous):
“Por naturaleza tengo la antipatía más grande posible contra el ateísmo. Y sin embargo sé que yo —a pesar de mí mismo— soy exactamente lo que un cristiano llamaría un ateo. No puedo ver ni una sombra de evidencia acerca de que lo desconocido que se esconde tras los fenómenos del universo tenga algo que ver con nuestra relación con un Padre que nos ama y nos cuida, como dicen los cristianos. Así que con respecto a los demás dogmas cristianos —como la inmortalidad del alma y el castigo y recompensa futuros— ¿qué voy a objetar yo —que me siento compelido a creer en la inmortalidad de lo que llamamos materia y energía y a creer en un inconfundible estado actual de castigos y recompensas por nuestras acciones—?, ¿qué voy a objetar contra esas doctrinas? Dame una pizca de evidencia y estoy listo para saltar a tu lado.” (Carta a Charles Kingsley, que seguramente sería cristiano).
“«Agnosticismo» me vino a la cabeza como la antítesis del gnosticismo que apareció al principio de la historia de la iglesia. Los gnósticos pretendían saber tanto justamente acerca de las cosas que yo más ignoro. Para mi gran satisfacción el término tuvo éxito.”
“En temas intelectuales, sigue tu razón tanto como puedas, sin tener ningún otro tipo de consideración. Y negativamente: en temas intelectuales, no pretendas que es cierta ninguna conclusión que no haya sido demostrada o sea demostrable.”
12 Febrero, 2008 en 1:40 pm
A mi me parece que es un error elevar la religión a la categoría de ciencia. La religión es cuestión de fé, de creer o no creer. De lo que si estoy seguro es de que nadie, hoy por hoy, puede asegurar que Dios, sea de la religión que sea, existe o no existe, y para enterarnos de este punto entiendo que uno tiene que morir fisicamente primero, por lo que cuanto más tarde en enterarme, mejor. Y desde luego considero a Gustavo Bueno menos parásito que otros.
15 Febrero, 2008 en 10:20 pm
Saludos desde Ciudadanos por la Democracia
Un contribuyente
1 Marzo, 2008 en 1:28 pm
Ruinas humanas:
Qué decir de Gustavo Bueno sobre la religión y el ateísmo. Parece que quieres dar a entender que con ese vídeo el catolicismo entre otros no tienen nada que decir. Pues bien, lee esta breve entrevista al mismo Bueno a ver qué te parece.
http://www.muyinteresante.es/index.php?option=com_content&task=view&id=879&Itemid=128
Y si tienes tiempo y te quieres informar (perdóname si interpreto mal tus palabras) lee “Defensa de la Hispanidad” de Ramiro de Maeztu, y “España frente a Europa” de Gustavo Bueno”. Espero tu respuesta.
1 Marzo, 2008 en 1:44 pm
Por supuesto que considero que el catolicismo y las religiones en general tienen algo que decir, pero ese algo estará sujeto, cómo no, a discusión.
No puedo acceder a la entrevista que me recomiendas, puedes decirme las conclusiones que sacas de ella si quieres y te comento mis apreciaciones.
Gracias por tus sugerencias.
1 Marzo, 2008 en 4:50 pm
Te la transcribo:
lunes, 04 de febrero de 2008
“España no era un país atrasado frente a la moderna Francia de Napoleón ”
A sus 83 años, este filósofo riojano, hijo adoptivo de Oviedo, sigue brillando en el escenario intelectual español. A las puertas del bicentenario de la invasión napoleónica, Bueno asegura que “la decadencia de nuestro país en el siglo XIX fue una invención de la leyenda negra”.
Definido por The Times como el mayor filósofo español, el catedrático de Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos de la Universidad de Oviedo de 1960 a 1998, Gustavo Bueno (1924, Santo Domingo de la Calzada) es un intelectual polémico, ajeno a la tiranía del pensamiento único. Se define como ateo de cultura católica, marxista heterodoxo y partidario de una España ilustrada, heredera de las Cortes de Cádiz.
–¿Cuál fue la clave de la feroz resistencia española ante el invasor francés?
–Cuando invadió España, Napoleón se enfrentó a un imperio que todavía era una potencia poderosísima. La reacción estaba justificada porque nuestra historia tenía una trayectoria muy distinta de la historia de Francia. No comparto esa idea de que España era un país atrasado, casi del tercer mundo, frente a una Francia que había entrado en la modernidad y el progreso gracias a la Revolución de 1789. Ese razonamiento me parece erróneo y muy simplista.
–¿Cómo percibieron los españoles la figura de Napoleón?
–El integrismo español lo vio como una especie de anticristo que iba a destruir las iglesias y las custodias del Corpus Christi. Luego todo el pueblo reaccionó contra Napoleón y su ejército invasor. Pero el levantamiento también fue para defender a una monarquía encarnada por un personaje tan vergonzoso como Carlos IV y posteriormente por su hijo Fernando VII, que representó la culminación de esa gran vergüenza.
–¿Cuál es su opinión sobre el emperador de Francia?
–Napoleón fue un personaje realmente admirable. No secuestró ni traicionó la Revolución Francesa, tal y como sostienen el anarquismo y otras corrientes de pensamiento en Francia. Por el contrario, yo creo que Bonaparte trató de extender los valores de la Revolución Francesa por toda Europa porque quería implantar el código francés y ejercer una hegemonía continental al estilo de Carlomagno, algo que todavía pretenden hacer los franceses.
–¿Podría decirse que la Constitución de 1812 fue el primer paso de España hacia la modernidad?
–Siempre se ha dicho que con las Cortes de Cádiz entró la Revolución Francesa en España. Hasta cierto punto eso fue verdad y hasta cierto punto no. En cualquier caso, la Constitución de 1812 fue un avance histórico necesario. Pero su inspiración poco tuvo que ver con la que aprobaron nuestros vecinos. Así como la Asamblea francesa fue totalmente utópica, con la Declaración de los Derechos Humanos, la libertad, igualdad y fraternidad, e iba dirigida a aquellos que hablaran francés, la Constitución de 1812 constituyó una peculiar revolución contra el Antiguo Régimen, al situar la soberanía de la nación no en el rey, sino en el pueblo. Y el pueblo estaba constituido por todos los españoles del imperio, tanto los peninsulares como los de ultramar. Por eso la Constitución de Cádiz es más universal que la francesa.
–Algunos historiadores afirman que España emergió como nación en 1808. ¿Cuál es su opinión?
–El concepto de nación política apareció con la Revolución Francesa y en España ese concepto se fraguó con la Constitución de Cádiz. Sin embargo, debo decir que la idea de nación cultural surgió en España mucho antes. Podemos rastrear ese concepto en el Reino de Asturias y en 1469 con el matrimonio de Fernando e Isabel.
–En sus libros y artículos usted habla de un imperio español católico que se convirtió en universal con la conquista de América.
–La visión de España que tenían los franceses, como un país analfabeto y con escasa preparación científica, era totalmente sesgada. A esa visión contribuyeron los que urdieron la leyenda negra y también algunos españoles, como Antonio Pérez y Fray Bartolomé de Las Casas. Pero en el siglo XIX, España seguía siendo un imperio católico poderoso, cuyo objetivo era organizar el mundo sin limitación alguna desde la ley de Dios. Un Dios que conoce a todos los hombres, cualquiera que sea su raza o condición, y que se preocupa por la libertad de todos ellos. Algo muy distinto del derecho natural que los más fuertes pudieran tener para expropiar y subyugar a los más débiles, como sostuvieron los tratadistas de la Inglaterra de Hobbes.
–Sin embargo, en diversos estudios se sostiene que la filosofía y la ciencia españolas de finales del XVIII y principios del XIX estaban en pañales frente a la ciencia y la filosofía francesas.
–No puedo admitir que se diga que la filosofía francesa de hace 200 años era superior a la española. Descartes fue un matemático de primer orden, pero como filósofo era totalmente arcaico. Todo el automatismo de las bestias lo tomó de Gómez Pereira, que era un médico de Medina del Campo. Los españoles hemos sido tan paletos que hemos despreciado a un precartesiano como Gómez Pereira.
–¿Y esto ocurre con otros aspectos de nuestra cultura?
–Pasa con todo. Es un complejo de inferioridad que nos ha permitido tragarnos hasta el fondo la leyenda negra. Y el problema persiste. Por otro lado, esta leyenda negra ha sido el pasto principal para todos los nacionalismos, sobre todo el catalán y el vasco, que la aprovecharon para ir contra España con objeto de presentarse ellos como los verdaderos campeones del progreso, la ciencia y la civilización.
–¿Qué legado nos queda de aquel imperio español donde nunca se ponía el sol?
–Muchas cosas. Un efecto de aquel imperio es la constitución de la nación española, que es parte de la historia universal. Otro efecto es la lengua española, que ya hablan como propia alrededor de 400 millones de personas. Y esto implica una visión del mundo universal, porque es un producto de muchos siglos de incorporación y asimilación de innumerables culturas. El Leonardo de las ciencias de la vida
3 Marzo, 2008 en 3:33 pm
Ahh, sí, ya leí esta entrevista, perdona no sabía que era a ésta a la que hacías mención. Me pareció interesante y sus palabras ciertas, pero no sé en qué afecta a lo que el mismo Gustavo dice en los vídeos que he puesto.
6 Marzo, 2008 en 11:08 am
Hombre, pues por tu lacónica frase: “dicta sentencia sobre la religión”, ¿a qué te refieres? porque yo no te entiendo.
6 Marzo, 2008 en 12:17 pm
Es por el método del programa, en el que se simula un juicio a un determinado tema, y se invita a testigos para que den su parecer a preguntas de los abogados. En realidad el que dictaría sentencia sería el juez, pero bueno, es un juego de palabras simplemente. No quería decir que Gustavo Bueno de la “opinión definitiva” sobre la religión o algo así.
Un saludo.
19 Marzo, 2008 en 8:32 pm
Dice Lutra: “Lo dicho si en las aulas de teología se enseñase química orgánica y en las de filosofía, bioquímica; se daría un gran paso para quitarse de enmedio un montón de charlatanes.”
Si en las aulas de teología se enseñara religión…
18 Abril, 2008 en 3:38 pm
[...] Encontré los vídeos en Ruinas Humanas. [...]