Los enlaces me parecen simplemente interesantes. Los de opinión no son necesariamente acordes con la mía.
Aquellas páginas web que tengan la mía enlazada, la tienen por decisión personal de su dueño, no por consenso o reciprocidad. Mi sentir sólo es expresado en ésta web o en los comentarios míos en otras, pero nunca en los contenidos de aquellas que me enlacen, independientemente de que yo también las enlace o no.
Otro ejemplo más de ese género llamado neofolk que poco a poco me va sorprendiendo con temas como este del grupo italiano Argine (y sí, cantan en italiano, un soplo de aire fresco en este monopolio lingüístico que va teniendo a pasos agigantados el inglés).
La letra de la canción, cuarta en el disco homónimo de 2004, habla sobre un fenómeno “habitual” que se viene produciendo desde varias décadas atrás en un valle de Noruega: Hessdalen. Unas extrañas luces que se divisan en el horizonte y de las que no se conoce aún explicación definitiva.
Para investigar el asunto nació el Proyecto Hessdalen. A continuación dejo ya la canción:
En la siempre interesante web Astroenlazador se ha publicado un artículo con motivo de la reciente muerte de Arthur C. Clarke, que trata sobre el presente y futuro de la divulgación científica repasando los últimos tres maestros en este campo: Isaac Asimov, Carl E. Sagan y el ya mencionado.
El título que abre este artículo podría parecer lingüísticamente equivocado. Es posible que al leerlo se pueda pensar que con éste nos queremos referir a la acción biológica de respirar, pero no es así… ante todo porque el término adecuado no sería “expiración”, sino “espiración”. Los dos términos del título se refieren en realidad a la motivación y a la defunción, respectivamente. Veamos el porqué.
El 19 de marzo de 2008 tenía lugar un hecho -no muy inesperado, ciertamente- que a quienes son o han sido aficionados o entusiastas de las ciencias del espacio, no resultaba indiferente: el célebre científico y escritor de novelas y relatos de ciencia ficción, Arthur C. Clarke, fallecía a los 90 años en Colombo (Sri Lanka). Arthur C. Clarke fue uno de los grandes escritores de que esta rama de la literatura que nos ha legado obras ciertamente significativas.
Para muchos, es de imaginar, fallecía el último de los que podríamos denominar “los tres grandes”: Isaac Asimov, Carl Sagan y Arthur C. Clarke. Los tres escribieron ciencia ficción, unos más y otros menos; los tres trabajaron en diferentes ramas de la ciencia (bioquímica, planetología y astronáutica, respectivamente); y lo más importante: los tres divulgaron la ciencia, supieron conectar con el público e inspiraron a un gran número de personas que ahora leen o hacen ciencia y que cuando miran hacia las estrellas -bien empleando su mente, sus ojos o sus telescopios- sienten curiosidad e interés. Tanto Asimov, como Sagan y Clarke crearon un legado no poco importante, pues supieron inspirar a varias generaciones de jóvenes y no tan jóvenes de todo el mundo: sin ellos, el panorama sería bastante diferente.
Naturalmente hay cientos de nombres que podríamos sumar a estos tres…Seguir leyendo
No sé si es Ilegales o Los Ilegales, aunque no es lo que más importa.
Sólo por el primer minuto de esta canción, ya se merecen una semana estos “macarras”. Para los que les guste, que se busquen también la versión de estudio, con un sonido más suave, e igual de bueno.
Simplemente quería dejar constancia escrita de que me ha parecido una gran película (no solo por su duración, sino por su calidad y su inesperado, sorprendente y aplastante mensaje final).
La vida de unos jóvenes tripulantes y sus oficiales en uno de los célebres u-boots alemanes en plena Segunda Guerra Mundial, de principio a fin. Una de las películas alemanas más aclamadas que recomiendo a todos.
Imagina que tienes un acuerdo con una persona, un acuerdo basado en la confianza y en el beneficio mutuo. Esa persona es seria, responsable y te ofrece seguridad, por eso le has elegido. Acuerdas que será el garante de tu dinero, y que a cambio de que te lo guarde y organice le pagarás a fin de mes un pequeño porcentaje del total: todos saléis ganando. Cada mes le das la totalidad de tu sueldo para que te lo guarde, y le indicas que pagos tiene que realizar por tí: la mensualidad del alquiler, del coche, el seguro etc. Así mismo acuerdas con esa persona que podrás disponer de tu dinero siempre que quieras, y que por esa molestia también cobrará una pequeña tasa.
El acuerdo parece funcionar, aunque es obvio que el que sale ganando es él, ya que no produce nada y cobra por guardar y organizar tu dinero. Decides recomendar a tus amistades y familiares que utilicen ese método, ya que es más cómodo delegar en esa persona de confianza todos los asuntos económicos. Así mismo decides recomendárselo a la empresa que te suministra gas, que te cobra la conexión a internet y a otras personas con las que mantienes intercambios regulares de dinero. Así, en vez de tener que pagarlo en mano, la persona que guarda el dinero simplemente tendrá que cambiar el dinero de cajón donde los guarda, pasando el montante de cada factura de tu cajón al cajón del proveedor.
Partiendo del post-punk he llegado a descubrir lo que podría denominarse una especie de “movida madrileña” pero francesa y, desde luego, menos célebre y más siniestra. Se conoce como Cold Wave, y tiene ejemplos muy buenos (para mi gusto, obviamente) como el que a continuación pongo: primer tema del disco Borderline de 1989.
Pongo para los que les interese este documental para el cual la palabra más apropiada que puedo dedicarle es: interesante. Esta poca efusividad (a pesar de la grata sensación que produce ver este tipo de documentales, por originales, por trascendentes, por “subversivos” y porque pueden hacer despertar en la gente un espíritu crítico y escéptico y una inquietud por el cómo y el porqué de todo) se debe simplemente a que hay muchos datos que se deberían (como todo escéptico que se precie ha de hacer) revisar, buscando fuentes que los verifiquen antes de creerlos sin más.