Los enlaces me parecen simplemente interesantes. Los de opinión no son necesariamente acordes con la mía.
Aquellas páginas web que tengan la mía enlazada, la tienen por decisión personal de su dueño, no por consenso o reciprocidad. Mi sentir sólo es expresado en ésta web o en los comentarios míos en otras, pero nunca en los contenidos de aquellas que me enlacen, independientemente de que yo también las enlace o no.
En los tiempos que corren el poder ha encontrado un nuevo mecanismo para controlar a los ciudadanos: atarles de por vida a una hipoteca que les impide no sólo protestar y reclamar sus derechos más básicos sino que también supedita su vida cotidiana hasta límites insospechados. Es, en definitiva, un nuevo totalitarismo que a diferencia de los del siglo pasado no está dirigido por el Estado sino por la gran banca ayudada por éste último.
Ciertamente considero el decrecimiento como una teoría que acierta mucho en su análisis del ritmo de producción (y de vida en general) que llevamos. Realmente es eso y sólo eso la causa de las crisis que puedan venir y del desorden distributivo en el mundo, así como de las repercusiones medioambientales, etc.
En este debate se analiza desde esta perspectiva la más que probable (o incluso ya real) crisis energética a nivel global que se avecina. Lo encontré en esta interesante bitácora: http://decrecimiento.blogspot.com/
La llamada telebasura fomenta la sociedad basura, es un producto de ella; la sociedad basura fomenta su reflejo en la telebasura. En ese bucle cerrado, el cambio en alguna de sus partes podría provocar su fin. El cambio en la sociedad es más largo y difícil; el cambio en los medios podría ser factible.